El Triángulo del Fraude | Ethikos Global

Son muchas las ocasiones en las que después de leer o escuchar las noticias, nos hemos preguntado: “¿Pero cómo esa persona se atreve a hacer semejantes cosas?”.

Afortunadamente, llevar a cabo el fraude es la conducta menos frecuente. N obstante, para la mayoría es bastante difícil comprender las motivaciones por las cuales una persona decide “portarse mal”.

En su propuesta, Donald Cressey, autor del Triángulo del Fraude, plantea que para que una persona cometa un fraude, deben conjugarse 3 factores clave:

 

  • La Presión: Esta puede venir de diversos puntos. Presión familiar, laboral, por llegar a metas, presión personal, etcétera.
  • La Racionalización: Esto sucede cuando la persona justifica el acto que llevará a cabo y lo racionaliza como algo bueno.
  • La Oportunidad: Si se dan las condiciones idóneas para consumar el fraude o el acto de corrupción, se hará.

A la luz de esta información, seguro le hará mucho sentido el ejemplo con el que inicia el artículo.

Una mujer tiene la presión de conseguir el dinero para pagar el tratamiento de su hija, se racionaliza pensando que como el fin es noble.

Está plenamente justificado y finalmente tiene la oportunidad de hacer la sustracción de los recursos y lo hace.

Con el fin de profundizar un poco más en cada tema, este artículo lo he dividido en dos partes. Por lo que el próximo domingo le explicaré cómo funciona la mente de una persona que quiere justificar sus acciones y los puntos que toma en cuenta.

 

Por: Pablo Cordón, publicado originalmente en República Gt.

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